La Biblia es el libro más leído de todos los tiempos. Y también el más controvertido. Pero, ¿a que se debe esa controversia? ¿No leemos todos el mismo texto? ¿Será la traducción la fuente del dilema? Quizá no sea la traducción lo que nos aleja en cuanto a su interpretación, sino la forma en que se interpreta. Aquí hay algunos puntos que debemos tener en cuenta al momento de leer la sagrada escritura.
En la interpretación de la Biblia debemos tener en cuenta dos sentidos:
1. Un sentido literal, es decir, se debe entender tal cual se expresa.
2. Un sentido espiritual, que va más allá de lo que se puede entender textualmente, sino que se debe iluminar a la luz del misterio de Cristo.
A su vez el sentido espiritual puede dividirse en:
a. Sentido alegórico, que es un sentido figurado.
b. Sentido moral, es en el cual se invita a obrar .
c. Sentido anagógico, es aquel que hace que cambie mi vida.
Por ejemplo, en Éxodo 14 se narra el paso del mar Rojo de los Israelitas, guiados por Moisés. Haciendo un análisis en todos los sentidos, sería:
1. Sentido literal: el paso del Mar Rojo por los Israelitas.
2. Sentido espiritual: iluminándolo desde el misterio de Cristo, sería:
a. Sentido alegórico: paso de la muerte a la vida, de la esclavitud del pecado a la vida con Cristo.
b. Sentido moral: Vivir en Cristo, con Cristo, para obtener la vida verdadera.
c. Sentido anagógico: existe una vida más allá de la terrena y es lo que debo buscar.
Que Dios todopoderoso los bendiga siempre.









