Me he preguntado muchas veces por que Dios permite que haya tanto sufrimiento en el mundo, por que la injusticia se sigue cebando en el lomo de los más débiles, porque tantas guerras, hambre, dolor y sufrimiento. Durante mucho tiempo estuve dándole vueltas al asunto, hasta que, al retomar ciertas lecturas bíblicas, me di cuenta de que en realidad todo se relaciona con nuestro "libre albedrio". Es decir, con nuestra capacidad de decidir sobre nuestras acciones. La guerra, el hambre el dolor, la injusticia son causadas por obras de hombres, no de Dios. Por ello, dejé de culpar a Dios de todo lo malo que sucede en el mundo. No es culpa suya. Es sólo un reflejo de nuestro alejamiento espíritual de Él. Porque, si un hombre ama sinceramente a Dios y a su prójimo, las dos reglas básicas del cristianismo ¿asesinara, violara, robara, destruira o se aprovechara de otro? No, definitivamente no. No practico ningún religión en especial porque creo que la relación con Dios debe ser de manera directa, sin intermediarios. Es decir, desde mi punto de vista, las instituciones religiosas te pueden facilitar información acerca de la palabra de Dios, pero no pueden ser un obstáculo y mucho menos pretender que son dueñas de Dios (aunque, ultimamente, todas la iglesias, ministros, pastores, parecen pretender serlo, porque todas dicen ser la religión verdadera). Creo, sinceramente, que uno debe de buscar a Dios con el corazón. Acercarse a Él de manera afectuosa y sincera porque Él es amoroso como un Padre, y un padre siempre perdona y espera lo mejor de sus hijos.
29 de agosto de 2011
Dios y nuestro libre albedrio
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6 de agosto de 2011
Tu presencia
Yo sé que estuviste siempre ahí
y que para mi corazón fuiste luz
y aunque te he pedido siempre por mí,
perdona el egoismo, Señor.
Yo sé que en las noches más oscuras
tu luz nunca me abandonó.
Y en medio del mar tempestuoso
Tú eras siempre la respuesta.
Gracias por creer siempre en mí,
y aunque aún me falta tanto
para ser completamente digno de ti
llegaré algún día, si estas junto a mí.
Bendito sea tu nombre, Jehová
23 de julio de 2011
EL AMOR ENTRE UN PADRE Y SU HIJO.
No hay duda que el amor que siente un padre por su hijo es maravilloso. Siendo humanos ese amor es tan enorme, tan imponente, colosal, que no puede medirse. Imaginemos entonces cuanto es el amor de Dios hacia sus hijos. Estamos hechos a la imagen y semejanza de Dios [Génesis 1, 27], por lo tanto poseemos las cualidades más bellas de Dios: el amor, la misericordia, la compasión (aunque, estas últimas ¿no son también una forma del amor?). Amamos, pero ¿nuestro amor es parecido al amor de Dios? El amor de Dios es paciente, es leal, es bondadoso, no es orgulloso, ni grosero, ni egoísta, no se enoja ni guarda rencor [ 1 Corintios 13, 4-5 ], es el amor perfecto. ¿No nos dio Jehová Dios la ley del amor? ¿No lo puso Él por encima de otros dones como la fe y la esperanza? [1 Corintios 13, 13] Si amamos somos libres, pues al amar queremos acercarnos a la fuente del amor verdadero pues “Dios es amor” [ 1 Juan 4,8 ] y si nos acercamos a Dios, Dios se acercará a nosotros [ Santiago 4:8 ]. ¿No es acaso Jehová Dios, Padre Nuestro (1) ? Recordemos esa bella historia, donde un hijo arrepentido de haber malgastado el dinero de un padre bueno y tolerante, regresa desengañado y arrepentido por haberlo ofendido, entonces el padre emocionado, feliz hasta lo indecible (2), no le recrimina ni lo condena, sino que sabe que su arrepentimiento es sincero y hace una fiesta por él, el hijo perdido y recuperado [ Lucas 15, 11-32 ] ¿No es hermoso ese amor de Padre que perdona al que se arrepiente sinceramente, sin recriminaciones? Pues de todo esto seguramente brota una duda en nuestros corazones, ¿Jehová Dios es capaz de dar tanto amor? No olviden que Él es Todopoderoso y hace según su voluntad. Él no quiere multitud de sacrificios, sino que hagamos justicia a los seres marginados, las viudas y los huérfanos, como muestra de nuestro arrepentimiento y luego “si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. [ Isaías 1, 18 ] Es más, incluso nos dice que Él mismo, sí, el Dios Todopoderoso, a quien nadie puede compararse: “deje el malvado su camino y el criminal sus proyectos, y regrese a Jehová, quien tendrá compasión de él, nuestro Dios, que está siempre dispuesto a perdonar” [ Isaías 55: 7 ]. Por eso, este Dios Padre es “clemente y misericordioso, paciente y lleno de bondad, siempre dispuesto a perdonar” (3) [ Jonás 4, 2 ] Y es que en una relación de Padre e hijo no cabe el rencor ni el gozo por el mal suceso del otro, aunque el error del hijo demuestre la sapiencia en el consejo del Padre. A pesar de hay una campaña de difamación muy extendida, Jehová Dios no se goza en el perjuicio del malvado: “[...] Tan ciertamente como que yo soy Jehová, no me deleito en la muerte del inicuo, sino en que alguien inicuo se vuelva de su mal camino y ciertamente siga viviendo”.
Por eso, porque tu eres nuestro Padre, Jehová (4), gracias por todos los dones que nos das cada día, por los elementos de la naturaleza: el sol que nos calienta, el viento que nos refresca, la lluvia que da vida y por todo lo demás. Te pedimos, Padre Eterno, que cuides de los seres que más amamos, que nos des siempre salud, que es lo más importante. Además, danos el conocimiento necesario para llegar a ti. Y nunca te canses de darnos otra oportunidad para empezar de nuevo, Dios Padre. Te lo pedimos por medio de nuestro Señor Jesucristo, el único camino para llegar a ti. Amén.
(1) En la oración que nos entregó Jesús, Hijo de Dios, comienza “Padre Nuestro”, haciendo referencia a la relación que debemos cultivar con Jehová [ Mateo 6:9]
(2) Recuerden que el padre menciona la frase: “Mi hijo estaba muerto pero ahora esta vivo” (Lucas 15:24), estaba muerto en el pecado pero ha vuelto a vivir al volver a Jehová, Dios Padre, él único que preserva de la muerte.
(3)Recordemos que Jonás había escapado de la misión que le encargó Jehová Dios: predicar el arrepentimiento a Nínive. Nínive era de las ciudades más violentas mencionadas en el antiguo testamento, por lo que Jonás tuvo miedo. Cuando por fin se dirige a la ciudad y predice su destrucción sino se arrepiente, los habitantes de ella oyen el mensaje y guardan ayuno desde los hombres hasta las bestias. No comen ni beben. Al ver el arrepentimiento sincero de sus pobladores, Jehová Dios los perdona, pero esta decisión enoja a Jonás, y le reclama porque Él es un Dios “perdonador”, “tardo para la cólera” [ Jonás 4, 2 ]. Pero Jehová no lo obligará a callar sino que le demostrará que Él esta en lo correcto con un ejemplo práctico. Hará crecer durante un día, una calabacera que será del agrado de Jonás, pero al anochecer un enorme gusano la devorará, por lo que el profeta nuevamente estará enojado. Pero Jehová le dijo: “Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?” [ Jonás 4, 10-11 ]
(4) [Isaías 63, 16]
4 de junio de 2011
Carta del Jefe Indio Seattle al presidente de los Estados Unidos
El siguiente documento es uno de los más preciados por los ecologistas, se trata de la carta que envió en 1855 el jefe indio Seattle de la tribu Suwamish al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suwamish en el noroeste de los Estados Unidos, lo que ahora es el Estado de Washinton. Los indios americanos estaban muy unidos a su tierra no conociendo la propiedad, es más consideraban la tierra dueña de los hombres. En numerosos ámbitos ecologistas se le considera como "la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente".
El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas. ¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.
No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.
El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.
Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia.2 de mayo de 2011
Albert Einstein: "Mi credo"
Este artículo es una charla dada por Albert Einstein a la Liga Germana de Derechos Humanos, en Berlín en el otoño de 1932. Esta pequeña disertación aparece en el apéndice de "Einstein", de Michael White y John Gribbin, Dutton, Penguin
Books USA, Inc., New York, 1994, página 262.
"Nuestra situación en la tierra parece extraña. Cada uno de nosotros aparece aquí involuntariamente y sin ser invitado para permanecer durante poco tiempo y sin saber los porqués ni las causas. En nuestra vida diaria sentimos que el hombre está aquí para los demás, para aquellos a quien queremos y para los que sus destinos están conectados con nosotros. Me preocupa a menudo la idea de que mi vida está basada en gran parte en el trabajo de mis seres queridos y soy consciente de mi gran deuda con ellos. No creo en la libertad de la voluntad. Las palabras de Schopenhauer: 'El hombre puede hacer lo que quiera, pero no puede determinar su voluntad' me acompañan en todas las situaciones de mi vida y me reconcilia con los actos de los otros, aunque me sean dolorosos. Esta conciencia de la falta de libertad de la voluntad me preserva de tomarme muy en serio a mí mismo y a mis seres queridos como individuos con capacidad de decisión y acción y también me preserva de perder el control. Nunca deseé la opulencia ni el lujo, incluso los desprecio. Mi pasión por la justicia social me ha llevado a veces a conflictos con otras personas, asímismo como mi aversión hacia cualquier obligación y dependencia, las que no considero como algo absolutamente necesario. Tengo en alta consideración al individuo y una insuperable aversión por la violencia. Todos estos motivos me han convertido en antimilitarista y un pacifista apasionado.
Estoy en contra de cualquier nacionalismo, incluso en forma de mero patriotismo. Los privilegios basados en la posición y la propiedad siempre me han parecido injustos y perniciosos, al igual que cualquier culto exagerado a la personalidad. Me adhiero al ideal de democracia, aunque conozco bien las flaquezas de las formas de gobierno democrático. He tenido siempre la igualdad social y la protección económica del individuo como las metas comunales del estado. Aunque en mi vida diaria soy un solitario típico, mi consciencia de pertenecer a la comunidad invisible de aquellos que luchan por la verdad, la belleza y la justicia me ha preservado de sentirme solo. La más profunda y maravillosa experiencia que puede tener un hombre es el sentido del misterio. Es el principio que yace bajo la religión, las artes y la ciencia. Aquel que nunca haya tenido esta experiencia me parece, si no muerto, al menos ciego. Sentir que detrás de cualquier cosa que se pueda experimentar existe algo que nuestra mente no puede abarcar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza sólo indirectamente como un débil reflejo, esto es religiosidad. En este sentido sí soy religioso. Para mí es suficiente con maravillarme con estos secretos e intentar humildemente de hacer en mi mente una imagen de la elevada estructura de todo lo que existe."
30 de abril de 2011
PARA LEER LA BIBLIA
La Biblia es el libro más leído de todos los tiempos. Y también el más controvertido. Pero, ¿a que se debe esa controversia? ¿No leemos todos el mismo texto? ¿Será la traducción la fuente del dilema? Quizá no sea la traducción lo que nos aleja en cuanto a su interpretación, sino la forma en que se interpreta. Aquí hay algunos puntos que debemos tener en cuenta al momento de leer la sagrada escritura.
En la interpretación de la Biblia debemos tener en cuenta dos sentidos:
1. Un sentido literal, es decir, se debe entender tal cual se expresa.
2. Un sentido espiritual, que va más allá de lo que se puede entender textualmente, sino que se debe iluminar a la luz del misterio de Cristo.
A su vez el sentido espiritual puede dividirse en:
a. Sentido alegórico, que es un sentido figurado.
b. Sentido moral, es en el cual se invita a obrar .
c. Sentido anagógico, es aquel que hace que cambie mi vida.
Por ejemplo, en Éxodo 14 se narra el paso del mar Rojo de los Israelitas, guiados por Moisés. Haciendo un análisis en todos los sentidos, sería:
1. Sentido literal: el paso del Mar Rojo por los Israelitas.
2. Sentido espiritual: iluminándolo desde el misterio de Cristo, sería:
a. Sentido alegórico: paso de la muerte a la vida, de la esclavitud del pecado a la vida con Cristo.
b. Sentido moral: Vivir en Cristo, con Cristo, para obtener la vida verdadera.
c. Sentido anagógico: existe una vida más allá de la terrena y es lo que debo buscar.
Que Dios todopoderoso los bendiga siempre.
29 de abril de 2011
Para reir: Chistes locos diez... y algo más
Una vez uno de esos locos de pueblo estaba en una banca de una acera, y se reía durante mucho tiempo. Luego pasa un señor y le pregunta:
-Oiga muchacho, ¿Por qué se ríe?
Y el loco responde:
-Es que le hice una broma al chofer del bus, le pagué el pasaje y no me monté.
Un loco se acerca a la casa de otro loco, y llama a la puerta, desde adentro dicen:
- ¡No hay nadie!
Y él de afuera responde:
- ¡Pues, menos mal que no he venido!
- ¡No hay nadie!
Y él de afuera responde:
- ¡Pues, menos mal que no he venido!
Un loco llega a la oficina del manicomio a quejarse:
- Buenas, vengo porque mi compañero de cuarto no me deja dormir.
- ¿Por qué?, le pregunta el secretario.
El tiene complejo de motocicleta.
- ¿Y qué es lo que le molesta? ¿El ruido que él hace?
- No, lo que me molesta es el humo.
En el manicomio,Pedro le dice a Juan:
- Estoy aburrido.
- ¿Qué te parece si corremos una carrera hasta aquella pared?
- Bien, ¿Pero cómo sabremos quién llega primero?
Piensan un largo rato y Pedro dice:
- Ya sé, si yo llegó primero hago una marca con esta tiza.
- ¿Y si llego primero yo?
- Pues, ¡La borras!
Dos locos se escapan del manicomio y tienen que saltar 100 paredes, cuando van por la número 99 dice uno:
- Estoy cansado, vamos a devolvernos.
Va un loco por la calle caminando muy aprisa, y se encuentra con otro loco y éste le pregunta:
- ¿Para dónde vas?
- No lo sé, pero apúrate porque vamos a llegar tarde.
En una sala un médico observa que cuatro internados juegan a los naipes mientras otro está sentado sobre un armario. Pregunta entonces a uno de ellos:
- Y aquel, ¿Qué está haciendo?
- Cree que es una lámpara.
- Ah, ¿Sí?, eh, usted, baje inmediatamente de allí.
- Pero, ¿Qué está haciendo?, le dicen los otros enfermos, ¿No ve que en la oscuridad no podemos jugar?
Un loquito intenta escaparse del manicomio. Cuando logra salir a la calle, aborda un taxi.
- Señor, señor, lléveme a toda prisa al aeropuerto.
- A la orden, señor.
- Pero, por favor, lléveme en reversa.
- ¿En reversa?, oigame, ¿Usted esta loco?
- No estoy loco, lo que pasa es que no quiero perder el vuelo que salió a ayer.
Está un loco escribiendo una carta, entonces llega un guardia y la dice:
- ¿Qué haces?
El loco le contesta:
- Escribo una carta.
- ¿Para quién?
- Para mí.
- ¿Qué dice?
- No sé, todavía no la recibo.
Dos locos planean la fuga del maniconio, uno le dice al otro:
- Si la pared es baja la saltamos, si es alta cavamos un hoyo, ¿Entendido?
- Sí, puedes ir primero.
Pasadas 10 minutos regresa el loco y dice:
- No podemos escapar.
- ¿Por qué?
- ¡Porque no hay pared!
Estaban unos loquitos en un manicomio. Todos ellos estaban gritando:
- ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Ocho!
Otro loquito vio que los demás estaban gritando ocho, porque habían visto un hoyo en la pared.
El loquito por curiosidad se asomó al hoyo de la pared, y cuando se asomó, le picaron el ojo y los loquitos empezaron a gritar:
¡- Nueve! ¡Nueve! ¡Nueve!
En el manicomio estaban 2 locos planeando su fuga; ya al anochecer uno le habla al otro y le dice que ya está todo listo y que tiene el móvil para escapar más rápido. El otro loco mira a su costado, ve una moto y le pregunta:
- ¿Para qué queremos una moto sin ruedas?
Y el otro le responde:
- No sea tonto, es para no dejar huellas.
- ¿Qué haces?
El loco le contesta:
- Escribo una carta.
- ¿Para quién?
- Para mí.
- ¿Qué dice?
- No sé, todavía no la recibo.
Dos locos planean la fuga del maniconio, uno le dice al otro:
- Si la pared es baja la saltamos, si es alta cavamos un hoyo, ¿Entendido?
- Sí, puedes ir primero.
Pasadas 10 minutos regresa el loco y dice:
- No podemos escapar.
- ¿Por qué?
- ¡Porque no hay pared!
Estaban unos loquitos en un manicomio. Todos ellos estaban gritando:
- ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Ocho!
Otro loquito vio que los demás estaban gritando ocho, porque habían visto un hoyo en la pared.
El loquito por curiosidad se asomó al hoyo de la pared, y cuando se asomó, le picaron el ojo y los loquitos empezaron a gritar:
¡- Nueve! ¡Nueve! ¡Nueve!
En el manicomio estaban 2 locos planeando su fuga; ya al anochecer uno le habla al otro y le dice que ya está todo listo y que tiene el móvil para escapar más rápido. El otro loco mira a su costado, ve una moto y le pregunta:
- ¿Para qué queremos una moto sin ruedas?
Y el otro le responde:
- No sea tonto, es para no dejar huellas.
Y para terminar: Piter Albeiro, uno de los mejores cuenta chistes de Colombia y América.
25 de abril de 2011
Oración: Tu cariño
Oh, Jehová Bendito, a tu santa montaña condúceme,
del inicuo protegeme, déjame regocijarme en ti,
sé mi proveedor de paz, Señor.
Guiame, escudo mío, roca mía,
por las alturas que las nubes deconocen, elévame
para que en mi mal tu enemigo no se regocije.
Libérame de las cuerdas que me atan
porque tu nombre, Jehova , he invocado,
y mi Dios escuchó mi voz ahogada
y me respondió desde su santa montaña.
Y siguieron sacudiéndose, los mares y la tierra
pero ni uno solo de mis cabellos se perdieron
porque Jehová Misericordioso, bajo sus alas me cobijo.
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24 de abril de 2011
TU ERES EL SALVADOR
Señor, yo sé que a veces no doy la otra mejilla contra el rencor y me tomo a pecho las ideas imposibles que estallan en mis oidos, sin yo quererlo; y niego de cuando en cuando la esencia de tu amor. Sé, Señor, que no marcho al rescate del desamparado ni cobijo en mi pecho al que sufre el desconsuelo de este mundo agitado y violento, y prefiero muchas veces mi sorda tranquilidad. Y a todo el que me dice: "yo soy así, déjame en paz, no te metas en mi vida", me encojo de hombros y digo: "bueno" y casi siempre pienso: "es tu decisión", y me marchó, aunque mi cuerpo este ahí, en el mismo lugar. Pero es que a veces es tan dificil esto de seguir la ruta en que tu derramaste tu sangre y tu preciosa vida, el camino en el que tu amor nos salvo. Sé de muchos que dicen que "los derechos humanos son..." (tú sabes lo que dicen, pero no reconocen que el mayor concepto del amor, de los derechos "humanos", lo diste tú: humanamente divino, entregar la vida por el prójimo, por el que incluso nos odia o que nos entrega a los brazos de la muerte). Pocos reconocen lo que tu hiciste, y me sorprende que cada vez menos sean creyentes y mas sean remisos que ni siquiera creen que tu eres real,que tú eres un personaje del tiempo y el espacio. Veo la televisión, escucho la radio, las conversaciones de los amigos en el bus, en la calle, y no estás tú presente en el día de tu sacrificio. ¿Cuál es la respuesta? ¿Por qué rapidamente nos alejamos de ti? ¿Hay un gozo oscuro en andar en el desierto sin ti? ¿Es que no lo vemos, ni lo sentimos? ¿Estamos tan atados a lo material que ya no escuchamos el sonido de nuestra propia alma que cada mañana se levanta, gracias a ti, con una nueva oportunidad? ¿Nos adentramos tanto en la selva oscura que ya los rayos de tu luz no nos alcanzan? ¿Dónde hemos de parar mi buen Señor? ¿De qué manera te podemos servir mejor? ¿Aún hay tiempo, Buen amigo?
Buen Maestro, escucha siempre a aquellos que te buscan y te siguen, toman su cruz y van tras de ti, no los desampares en medio de esta jugla de asfalto que solo da penumbras donde ensangrentar los pies.
Gloria a ti, mi buen Jesús. Bendito eres en la gloria de Jehová Santisimo, nuestro Dios, rey del universo.
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23 de abril de 2011
Para reflexionar: Las 7 maravillas
LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO
El maestro pide a los alumnos que compongan una lista de las 7 maravillas del mundo.
Mas tarde pidió lean su lista.
A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:
1. Las Pirámides de Egipto
2. El Taj Mahal
3. El Coloso de Rodas
4. Los Jardines Colgantes de Babilonia
5. El Coliseo de Roma
6. La Muralla China
El maestro buscaba consenso para la séptima maravilla cuando notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista, así que le preguntó si tenía problemas para hacer su elección.
La muchacha tímidamente respondió: "Sí; un poco. No podía decidirme, pues son tantas las maravillas....."
El maestro le dijo: "Dinos lo que has escrito, tal vez podamos ayudarte."
La muchacha, titubeó un poco y finalmente leyó:
"Creo que las siete maravillas del Mundo son:
1. Poder pensar
2. Poder hablar
3. Poder actuar
4. Poder escuchar
5. Poder servir
6. Poder orar
7. Y la más importante de todas..... poder amar."
Después de leído esto, el salón quedó en absoluto silencio....
Es muy sencillo para nosotros poder ver las obras del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hace en nosotros con su gracia y que cada uno debe desarrollar.
Mas tarde pidió lean su lista.
A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:
1. Las Pirámides de Egipto
2. El Taj Mahal
3. El Coloso de Rodas
4. Los Jardines Colgantes de Babilonia
5. El Coliseo de Roma
6. La Muralla China
El maestro buscaba consenso para la séptima maravilla cuando notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista, así que le preguntó si tenía problemas para hacer su elección.
La muchacha tímidamente respondió: "Sí; un poco. No podía decidirme, pues son tantas las maravillas....."
El maestro le dijo: "Dinos lo que has escrito, tal vez podamos ayudarte."
La muchacha, titubeó un poco y finalmente leyó:
"Creo que las siete maravillas del Mundo son:
1. Poder pensar
2. Poder hablar
3. Poder actuar
4. Poder escuchar
5. Poder servir
6. Poder orar
7. Y la más importante de todas..... poder amar."
Después de leído esto, el salón quedó en absoluto silencio....
Es muy sencillo para nosotros poder ver las obras del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hace en nosotros con su gracia y que cada uno debe desarrollar.
(De autor desconocido)
Las maravillas que Dios da están dentro de cada uno de nosotros. No son los gigantescos edificios que construimos o aquel auto deportivo del año, ni es esa ropa de marca que tanto deseabamos tener. Porque los bienes materiales no dan la felicidad ni conducen a Dios. Todo ello es simplemente una excusa para mirar en lo externo y no en lo interno. Una forma de evadirnos de nosotros mismos, de conocer lo que en realidad somos y no la sombra que llamamos "Yo". Dios nos ama y el amor inconmensurable que nos tiene se completa en el amor que nosotros le brindamos. Somos uno cuando nos complementamos en el amor a Dios y al prójimo.
Jehová Santisimo los bendiga en nombre de nuestro señor Jesucristo.
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